OPINIONES Y COMENTARIOS

Alumnos y amigos que pasaron por el Ying Tae Camp

 
 

 


Gemma Abajo dijo

Conocer el Ying Tae Camp, me ha dado la posibilidad de entrar en una dimensión donde el latido del corazón va a un ritmo muy diferente, muy gratificante a lo que estamos acostumbrados en el vivir del día a día. Gracias a las palabras de Rober y Encarna. Las horas de entrenamiento en un entorno natural privilegiado hacen que se potencie el alma y el cuerpo.
Gracias por ser una familia tan acogedora (incluyo a Txuri y Missi)

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Alejandro Verdeguer dijo

El Ying Tae Camp puede ser aprovechado de muchas formas. Puede ser un simple lugar de entrenamiento, al estilo de un deporte cualquiera. En este caso estaríamos desaprovechando las infinitas posibilidades y virtudes que puede llegar a ofrecernos. No tenemos que olvidar nunca que los límites no existen, que es el propio ser humano, a través de sus miedos, fobias, dejadez y conformismo el que establece sus propias limitaciones. Por este motivo, y en combinación con las artes marciales, el Ying Tae Camp te ofrece la oportunidad de adentrarte en tus propios límites y ayudarte a derribar esas barreras que te aprisionan, que te hacen limitado. Como decía el maestro Bruce Lee "si crees que algo es imposible, tú lo harás imposible".

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Paula Muedra dijo

Realizar el curso de Autoconocimento a través de las artes marciales ha resultado una gran experiencia.
Una de las causas de que haya sido así es que nos hayas enseñado a evadirnos del presente, a buscar algo más en nuestro interior. Con las postraciones y la meditación he podido experimentar lo que es dejar de pensar, que cesen de manar los pensamientos, dejarlo todo atrás y sentir la paz con uno mismo.
Ahora entiendo porque dicen que la meditación es beneficiosa. Yo misma he podido experimentar esos beneficios, he podido alejarme de todo y verlo todo desde arriba, desde otra perspectiva. He podido recapacitar sobre mi vida, sobre mi futuro, y ver si es ése el que deseo.
La otra causa de que haya disfrutado tanto con el curso, aunque no sea tan profunda, es que me ha ayudado a ver una parte de mí que desconocía. Siempre me han gustado las artes marciales, pero nunca me había animado a experimentarlas desde dentro; en este curso he podido ver y experimentar la disciplina, dedicación y sacrificio que implican, y he disfrutado practicando diversas técnicas de varias de ellas.
Aquí se enseña al practicante a ser flexible, disciplinado y centrado, y a actuar de forma espontánea en cualquier situación. Para esto se aprende a unir mente, cuerpo y espíritu al máximo.

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Carlos José Martinez dijo

El Ying Tae Camp es a la vez un lugar, un libro, una forma de vida, un país independiente, un punto en el espacio y en el tiempo y un recobeco que todos llevamos en nuestra mente, nos guste o no, todos tenemos más o menos anulada una consciencia que a algunos les perseguirá y a otros les acompañará durante toda su vida, la única implicación que pide el Ying Tae Camp para ser realmente una persona más completa mentalmente es elegir, saber diferenciar entre lo que se quiere y lo que no se quiere, entre involucrarse en una causa o dejarla marchitar, solamente se necesita eso, que aunque parece sencillo, es la disyuntiva que en esta vida aterroriza las mentes de la gente, porque si no se tiene el valor necesario para poder elegir, las decisiones se convierten en problemas con los que hay que cargar.
El Ying Tae Camp ayuda a alcanzar este conocimento a través del aprendizaje de las artes marciales y la espiritualidad que en ellas hay. Así, no solo todo lo que se experimenta ha de ser mental y personal, sino que ya en primer término para conocerse a uno mismo tenemos que "combatir" y medirnos con nuestro adversario para así conocer nuestra situación. Muay Thai, Karate, Taekwondo, defensa personal básica y boxeo inglés son algunos de los estilos que se practican, aunque cualquier estilo de entrenamiento adecuado conduce a la realidad individual. También a través del Tao y la cultura tibetana, por medio de las postraciones y la meditación se puede llegar a alcanzar este conocimiento.

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Ana Planells dijo

¿Pero qué es realmente un entrenamiento del cuerpo, sin un buen entrenamiento de la mente?
El Ying Tae Camp es un campo de entrenamiento, situado en plena montaña cerca de la localidad de Navarrés. Ha sido creado a base de mucho esfuerzo y dedicación por parte de sus fundadores ya que a pesar de sus múltiples instalaciones, el recurso económico ha sido el menos utilizado. Posee diversos espacios que permiten el entrenamiento tanto físico como mental basado en conocer la vía del guerrero, ya que nos encontramos ante una escuela de samurais. Es importante tener este dato en cuenta ya que se valora de la misma forma el potenciamiento físico como mental para conseguir un equilibrio perfecto en la persona.
Destacar la cantidad de montañas que rodean al campo, en plena libertad con aire puro y paisajes que invitan al pensamiento más profundo a despertarse. Porque más allá de lo que la mayoria de gente conoce como artes marciales, es decir, técnicas de combate, lucha, golpes, patadas... hay un trasfondo que pocos conocen y es la potenciación mental.
Gracias a este curso he descubierto que hay una filosofia detrás de las artes marciales en general, y aunque no todas son iguales hay una base arraigada que en común pone de manifiesto un claro mensaje: Pensamiento propio, autocontrol, decisión propia, respeto y transmisión de conocimientos.

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Sonia Orenga dijo

Personalmente, y después de haber realizado el curso por segunda vez, termino con la sensación de haber aprendido algo que considero puede serme útil en mi camino.
Nos esforzamos para conseguir alcanzar nuestras metas sean cuales sean, o simplemente, tratamos de sobrevivir en un mundo que a veces no nos pone las cosas fáciles. Pues en el fondo, todos somos guerreros, samurais del día a día, luchadores anónimos que únicamente desean encontrar la felicidad. Cuan equivocados estamos al creer que la felicidad está al final del camino, cuando en realidad, la felicidad está a cada paso que damos.
No llegaremos a una vida contemplativa, no usaremos la espada, seremos trabajadores, personas normales que siguiendo el código del "carpe diem" nos llenaremos de la felicidad que rodea cada uno de los momentos que vivimos. Trataremos de exprimir cada instante, como si fuera el último, no nos esconderemos, y a cada tropiezo, nos levantaremos con nuevas fuerzas.
Espero que con esta conciencia, consiga ser capaz de empaparme de todo lo que me rodea, la gente, los sentimientos, las sensaciones... todo aquello que nos hace personas. A lo largo de esta vida, echamos ojeadas a lo que hay en nuestro interior, vemos quienes somos, aquello en lo que nos hemos convertido. Porque cada uno, con esfuerzo, labra su camino.
El Ying Tae Camp me ha servido para ver hasta dónde puedo esforzarme, ponerme a prueba, darme cuenta de dónde llega mi fuerza de voluntad y ver que con tenacidad puedo alcanzar cualquier cosa.

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José María García dijo

Por propia experiencia, el Ying Tae Camp nos abre las puertas a un mundo conocido y a la vez tan poco entendido como son las artes marciales y su filosofia. Al ser un arte principalmente oriental aquí en occidente lo observamos como una simple técnica de combate, más espectáculo y entretenimiento que una filosofía y un arte. He podido observar, a través de Roberto Fernández Silva, como la disciplina "maestro-discípulo" se lleva mucho más allá que una relación profesional. Como si de un amigo se tratara, Rober ha sabido comunicarse con simpleza y a la vez con eficacia. Me ha sabido transmitir una filosofía que va más alla de religiones y teorias, una filosofía de cómo vivir y afrontar la vida. He podido ver como el Ying Tae Camp es algo más que deporte. Completando todos los estados del cuerpo y de la mente, con las técnicas de lucha obtenemos fortaleza y elasticidad en nuestro cuerpo, y con la meditación y la comprensión de la filosofía aplicada abrimos nuestra mente más allá de los límites cotidianos marcados. Mediante técnicas de estiramiento o flexibilidad, muy conocidas tanto en el yoga como en casi todas las técnicas marciales, podemos aguantar el ritmo elevado dque la disciplina nos impone, con el objetivo de maximizar nuestro rendimiento en todos los actos que hagamos, ya sean físicos o mentales.
El Ying Tae Camp es una escuela de samurais que nos enseña la unión del ser humano con la naturaleza. Al estar situada en plena montaña, el entorno nos es propicio para el esparcimiento de nuestro entrenamiento así como para la calma tan necesaria de nuestra mente. En el Ying Tae Camp podremos entrenar nuestro cuerpo para obtener tanto una forma física saludable como una comprensión de nosotros mismos.
Como una vez dijo Rober, mi maestro del Ying Tae Camp: "primero hay que vaciar el contenido (nuestra mente) para poder llenar el recipiente de nuevo"

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Sandra Mallol dijo

En el curso combinamos la práctica de las artes marciales con el yoga, lo que nos ha ayudado en temas referentes a la flexibilidad, el control de la respiración y la meditación, dando gran importancia a las formas de dejar fluir la energia por nuestros cuerpos y hacernos entender que es bueno dedicar un poco de tiempo a parar y pensar en nosotros.
Puede que para algunos las artes marciales solo sean una forma de aprender técnicas para pavonearse delante de sus conocidos riéndose de algún pobre diablo, pero es mucho más. Es la historia de los que las crearon, los personajes que de ella formaron parte, es una manera de ver la vida sin añadidos pomposos que te induce a ser mejor persona, que separa las que realmente merecen la pena de las que no, y que con el paso de los años y los siglos, comparando todas las disciplinas de vida, te da una visión de lo que era el mundo y en lo que se ha convertido, trayéndote a la mente reflexiones como "¿dónde han ido a parar los valores que teníamos?".
Para mi el Ying Tae Camp ha sido poder darme cuenta de todas estas cosas, dándome la inyección de ilusión que necesitaba para seguir luchando por conseguir lo que realmente deseo.

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Luis Puig dijo

En mi experiencia con los métodos de entrenamiento del Ying Tae Camp me gustaria introducir una frase que en mi opinión es muy importante tanto a nivel físico como mental, "Tu límite es el que tú te marques". Nosotros mismos podemos ponernos límites muy bajos y no avanzar pero si nos concienciamos de que podemos superar cualquier dificultad seguiremos adelante.
El Ying Tae Camp no es sólo un centro en el que entrenar cuerpo y mente o una escuela donde te enseñan artes marciales, el Ying Tae Camp es un modo de vivir la vida basada en unas ideas que mucha gente no podrá comprender y que quizás no comparta, pero cada uno de nosotros tiene que intentar ahondar en su cabeza y corazón y saber qué es lo que busca y quiere en esta vida e intentar con todas sus fuerzas hacerlo realidad, ya sea hacer su vida en la montaña o ser un eslabón de una gran cadena de montaje que es el mundo en el que actualmente estamos viviendo.

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Victor Martínez dijo

Mi experiencia marcial ha sido el pilar básico de mi vida. Y siempre he sentido apego hacia todas estas filosofías, donde se crean personas rectas, justas y de honor. Rectas consigo mismo, justas con la naturaleza y con sus seres allegados y de honor para con todos. Pero creo que aquí en occidente hemos perdido, o nunca hemos llegado a encontrar la esencia de las artes marciales. En todo mi camino he conocido pocos profesores que disfrutaran, dispuestos a enseñar, a ganar discípulos en vez de clientes. Aquí encontramos, en cambio, alguien que dedica su vida a ello. En esta escuela, se pretende volver a aquellos valores, que se perdieron un día.
Y es que en el Ying Tae Camp no sólo se enseña a luchar. No solo se entrena el cuerpo. Se desarrolla el ser humano en su integridad. Aquí trabajamos la meditación, camino ancestral para encontrar la calma en medio de una ajetreada sociedad, dónde solo cuenta aquello que produce bienes económicos. Aprenderemos aquí diferentes formas de respirar, con la finalidad de oxigenar el cuerpo, consiguiendo el máximo rendimiento en el entrenamiento, y la relajación de la mente.
Todo ello, en plena montaña aislado de cualquier vestigio de civilización moderna. Plena naturaleza. Este aspecto será el que marque la diferencia respecto a otros centros de entrenamiento. En este ambiente natural el trabajo de la mente resulta mucho más eficaz y el cuerpo rinde mejor.

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